El Centre Maria Gay crea un grupo de acompañamiento y ayuda mutua para familiares de personas residentes

09/03/2026

El Centre Maria Gay crea un grupo de acompañamiento y ayuda mutua para familiares de personas residentes

Da respuesta a las necesidades de las familias que viven el proceso de ingreso de un ser querido en la Residencia y desean compartir cómo están viviendo esta etapa y encontrar herramientas ante los cambios que supone.

La psicóloga del Centre Maria Gay, Mònica Palomo, facilita el encuentro entre participantes, procurando un espacio seguro, confidencial y respetuoso.

La psicóloga del Centre Maria Gay, Mònica Palomo, facilita el encuentro entre participantes, procurando un espacio seguro, confidencial y respetuoso.

El Centre Maria Gay de Girona ha puesto en marcha un grupo de ayuda mutua dirigido a los familiares de las personas residentes, con el objetivo de ofrecer un espacio de acompañamiento emocional y apoyo compartido. Esta iniciativa nace para dar respuesta a las necesidades de aquellas familias que viven el proceso de ingreso de un ser querido en la Residencia y que desean compartir cómo están viviendo esta etapa, intercambiar experiencias y encontrar herramientas que les ayuden a afrontar los cambios que supone esta nueva realidad.

Cuando un padre, una madre, la pareja u otro familiar ingresa en una residencia, no solo se produce un cambio importante en su vida, sino también en la de su entorno más cercano, explica la psicóloga del Centre Maria Gay, Mònica Palomo, profesional encargada de conducir estas sesiones, quien actúa como mediadora y facilita el encuentro. 

Así, añade, es habitual que los familiares atraviesen una etapa marcada por emociones diversas: tristeza, preocupación, culpa, alivio, miedo o incertidumbre. En muchas ocasiones, estos sentimientos se viven en silencio y con la sensación de tener que afrontarlos en solitario, añade. 

El grupo de ayuda mutua del Centre Maria Gay nace precisamente del conocimiento de esta realidad, con la idea de que sea un espacio seguro, confidencial y respetuoso, donde las personas pueden expresarse con libertad. Un entorno en el que los participantes compartan vivencias similares, lo que favorece la empatía, la comprensión y el acompañamiento entre iguales. Donde nadie juzga ni minimiza lo que el otro siente; al contrario, se fomente la escucha activa, el respeto y el apoyo mutuo, aclara Mònica Palomo. 

Aunque la profesional guía la dinámica del grupo, la esencia de estas sesiones se basa en el apoyo entre iguales, donde cada participante puede compartir su experiencia, escuchar la de los demás y construir conjuntamente estrategias prácticas para afrontar las dificultades que puedan surgir.

Beneficios que aporta

Este tipo de grupo de ayuda mutua aporta múltiples beneficios:

  • Sentirse acompañado y reducir la sensación de soledad.
  • Comprender que las emociones que se experimentan forman parte de un proceso natural.
  • Aprender a gestionar sentimientos como la culpa o el duelo.
  • Compartir consejos prácticos y experiencias cotidianas.
  • Reforzar el vínculo con el familiar que vive en la Residencia.

En definitiva, el grupo de ayuda mutua se convierte en un espacio de cuidado emocional, donde las personas pueden permitirse sentir, compartir y descubrir que no están solas en este proceso.

Un ambiente cercano

El pasado miércoles 4 de marzo tuvo lugar la primera sesión del grupo en el Centre Maria Gay. Durante el encuentro, los participantes pudieron presentarse y compartir cómo están viviendo esta etapa, en un ambiente cercano y empático que favoreció la escucha, la confianza y el apoyo mutuo.

Desde el Centro se espera que esta primera sesión sea el inicio de muchas más y que el grupo se consolide como un espacio de encuentro donde seguir compartiendo emociones, tanto las alegrías como los temores, y construir, entre todos, una red de apoyo que ayude a las familias a sentirse más acompañadas y fortalecidas.