El arte como parte de la recuperación: la historia de Vasile en la Clínica Salus Infirmorum
12/05/2026
El arte como parte de la recuperación: la historia de Vasile en la Clínica Salus Infirmorum
Una exposición en las instalaciones del centro recoge el proceso creativo desarrollado por un paciente durante su convalecencia, quien encontró en la pintura, y con el apoyo de los profesionales, un espacio de expresión y bienestar.
Vasile Andron, junto a parte de su colección de 50 obras que hablan de emociones y que pueden visitarse en la recepción y en una de las salas de visitas.
Hace unos meses, Vasile Andron, de 48 años, ingresó en la Clínica Salus Infirmorum, Banyoles, Girona, tras sufrir un accidente laboral. Durante su proceso de recuperación, encontró también un espacio para reconectar con una parte importante de su vida que había quedado en pausa.
Con el impulso en la Clínica de la doctora Eva Peláez y el acompañamiento de la responsable del SAER (Servicio de Atención Espiritual y Religiosa), Lídia Orra, decidió retomar su vocación artística, nacida en su país de origen, Rumanía, donde había estudiado escultura y desarrollado habilidades en el dibujo.
Su estancia en la Clínica Salus le permitió recuperar este proceso creativo, incorporando, ahora, la pintura. El resultado es una colección de cerca de 50 obras realizadas con lápices de colores, algunas de las cuales forman parte de la exposición titulada “Primera vez”, y que puede visitarse en la recepción principal y en la sala de visitas de la segunda planta. La muestra, donde predominan los retratos femeninos, junto a paisajes y elementos de la naturaleza, transmite un conjunto de emociones personales, desde el dolor o la tristeza hasta el respeto, la ternura o el sentido de justicia. “Quien me conozca, y seguramente también quien no me conozca, puede leer mis pensamientos en estas pinturas”, confiesa el artista.
El apoyo al proceso creativo
Esta obra tan prolífica ha sido, en parte, gracias al apoyo de los profesionales que confiaron en su proceso creativo y le animaron a conservar bocetos y trabajos que hoy pueden verse como obras terminadas.
El arte en salud, una práctica con evidencia
La Organización Mundial de la Salud (OMS), a partir de la revisión de más de 3.000 estudios, señala que las actividades artísticas pueden contribuir a la promoción de la salud, la prevención de enfermedades y el acompañamiento durante el tratamiento, mejorando el bienestar físico, emocional y social. La experiencia creativa de Vasile es un claro ejemplo de ello. Pintar ha sido también una forma de parar una dinámica laboral acelerada; tomar distancia y expresar lo vivido. Una experiencia que ha tenido un impacto positivo en su bienestar y que pone de manifiesto cómo el tiempo de recuperación puede convertirse en una oportunidad de vida más consciente.
Cada vez más hospitales y centros sanitarios incorporan iniciativas vinculadas a las artes y la creatividad como complemento a los procesos asistenciales o terapéuticos. La música, la pintura, la escritura o la expresión artística han demostrado favorecer espacios de calma, comunicación y conexión en situaciones de vulnerabilidad. En este contexto, el arte no se entiende únicamente como una actividad ocupacional, sino como una herramienta capaz de contribuir al bienestar y a la humanización de la atención sanitaria.
Para la Clínica Salus, iniciativas como esta reflejan su modelo de atención integral, que no solo contempla la recuperación física, sino también la dimensión emocional y personal de cada paciente. Un enfoque en el que el proceso de recuperación puede incluir estos espacios de expresión, sentido y crecimiento personal. En este marco, resulta fundamental tanto propiciar espacios para las creaciones dentro de las instalaciones, como favorecer que puedan ser contempladas y disfrutadas por otros pacientes y visitantes.