Instituto de Religiosas de San José de Gerona

Avda. de la Moncloa, 7 - 28003 Madrid 91 533 55 03

Hna. Nancy Cortés

"La gracia bautismal imprime en nosotros el sello indeleble de los discípulos de Cristo y quedamos vinculados indisolublemente al compromiso de la fe, como una fuerza interior del espíritu que nos hace caminar por el sendero de la gracia".

  • Hna. Nancy Cortés

Aquí empezó para mí el llamado del Señor al servicio a través de la vida religiosa, fui bautizada a los 5 años ¡una gracia del Señor!

Consciente de este momento, pues aunque no lo crean aún me acuerdo, allí había una Religiosa Vicentina y como ella me había llamado la atención al verla le decía a mis padres y padrinos que quería ser como ella; Dios me empezaba a inquietar.

Mi hermana mayor estudiaba con las Hnas. Rosaristas y estas religiosas frecuentaban mucho nuestra casa pues nos visitaban muy a menudo, a éstas las veía también y me seguía llamando la atención el estilo de vida. En este entonces tenía 8 años, ya estaba en segundo de primaria y recuerdo que la primera lección de Religión era la del Joven Samuel (ésta había que aprendérsela de memoria) y me llamó mucho la atención, por eso mi vida la comparo con este pasaje de la Biblia donde Dios llama a Samuel.

Fui creciendo, la idea iba madurando. Cuando tenía 13 años le dije a mi papá que quería ir con las hermanas donde estudié los 2 últimos años de primaria, pero papá me dijo: estudia otro poco más y cuando estés grandecita ya puedes irte con ellas. Continué en mi búsqueda, estudié hasta 4to de bachillerato, luego empecé a trabajar, y la llamada persistía en mí. Fue cuando decidí arriesgarlo todo, dejar el trabajo, mi familia (a quien le ayudaba con este trabajo), y empecé a buscar donde podía aportar con mi carisma al servicio de Dios a través de los hermanos. Y esto fue cuando las Religiosas de San José me abrieron las puertas, un 19 de Marzo de 1980. Aparecí en el convento, toque la puerta y allí me recibió madre Carmen Canta y Dolores Martínez, me impactó la acogida de estas dos hermanas Mayores. Ellas me pusieron en contacto con la promotora Vocacional Hna. Luzmila Castañeda y Hna. Francisca Martín.

Puedo decir que hasta ahora es una vida hecha servicio, me encuentro contenta dándole gracias a Dios por su llamado y continúo pidiéndole la perseverancia en el bien. Quiero decir que vale la pena, y cuando nuestra motivación es por Jesús, con él todo lo podemos.
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