Instituto de Religiosas de San José de Gerona

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Hna. Benigna Martínez

Pequeña historia de una religiosa de San José. Soy nacida en Quintanilla de Valle (León) Somos tres hermanos: dos hermanas y un hermano. Soy la menor. La hermana es viuda y el hermano soltero.

  • HNA. BENIGNA MARTÍNEZ
Mis padres eran de una familia humilde. Dentro de sus posibilidades nos criaron lo mejor que pudieron. No vivíamos en abundancia pero sí con lo necesario. Como digo, soy la menor, esto me dio la posibilidad como se suele decir de ser "la mimada".

Me educaron en un clima cristiano, sobre todo mi madre, ya que mi padre era el que menos estaba en casa por motivos de trabajo. No obstante, recuerdo bien que cuando llegaba me hacia leer mucho y hacer los deberes de la escuela.

¿Como fue mi "vocación"? Desde bien pequeña yo siempre decía que quería ser "monja". En esos momentos no sabía todo lo que encerraba esta frase !Ah! pero el Señor sí que lo sabía, puesto que a la edad de once años, junto con otras compañeras, me lancé a venir a la escuela apostólica de Santa Elena de Barcelona.

No faltaron luchas con mis padres y hermanos pero creo que con toda razón: tenía 11 años y era la pequeña. Hubo muchos debates con ellos; no fue nada fácil. Mi madre no soportaba esa decisión, ni mi hermano. Mi padre que conocía muy bien mi temperamento y lo inquieta que era decía: como es muy "trasto" nos la enviarán enseguida para casa. ¡Qué sorpresa! aquella niña inquieta y juguetona ya lleva 41 años al servicio de enfermos y ancianos. Claro, todo esto con ayuda de Dios y del Instituto.

Han pasado años desde los inicios de mi vida religiosa, y como en toda vida he tenido mis días de luces y sombras, pero en medio de todo esto, muy satisfecha de haber entregado mi vida al servicio de la personas enfermas y ancianas.

Hoy, a la fecha, estoy colaborando como enfermera en el Hospital de Torroella de Montgrí (Girona). Al lado de estos ancianos, donde se ve mucho cómo la vida se va apagando poco a poco, mi papel principal es, además de darles todo lo que la medicina pauta, es darles también mucha compresión y mucho cariño. Es lo que pido para todas las personas que se acerquen a esta página.

Gracias a mi familia, al Instituto por ser ellos los principales que han intervenido en mi vida religiosa y profesional.

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